Archivo diario: 22 junio, 2005

La amabilidad….

Leìa esta frase de Arthur Schopenhauer.. "La amabilidad es como una almohadilla, que aunque no tenga nada por dentro, por lo menos amortigua los embates de la vida." y me decìa es cierto, tiene razòn, sin embargo, parecerìa que no hay tanta amabilidad en el mundo…o si? què creen?

Creo que la amabilidad se puede aplicar de diversas formas, y la primera es cuando respondo a un saludo, a un deseo, a una sonrisa…

A veces pareciera que cuesta mucho, ese simple hecho, o porque "tanto nos dà" el saludo recibido o porque nuestra mente està tan ocupada en nuestro propio mundo que ni nos damos cuenta de retribuir la amabilidad.

Sin embargo, pienso que sòlo el pequeño gesto de retribuir un saludo, ya puede ser el "click" que necesitamos para cambiar el rumbo del dìa.

Para ayudarnos a ver el panorama que tenemos por delante, con los tibios colores de la positividad….porque jamàs debemos olvidar que todo vuelve, que la ley del boomerang existe, aunque no la conozcamos, aunque no sepamos nada de ella, aùn asì, las leyes universales se cumplen inexorablemente…y què mejor que dar bueno para recibir bueno?

 

Me gusta esta frase…

El hombre no puede hacerse sin sufrimiento, pues es a la vez el mármol y el escultor.

Alexis Carrel 

Entre la tendencia ascética de buscar la santificación y la purificación por el sufrimiento (común a casi todas las religiones), y el hedonismo, que es ir tras el placer a cualquier precio, existe el camino intermedio de no rehuir el sufrimiento cuando se interpone en nuestro camino; porque del mismo modo que es imposible labrar el mármol sin golpearlo, es también imposible labrarse sin asumir los golpes y presiones que para ello sean precisos. 

 

Viviendo con entusiasmo…

Una noche, el padre de la poetisa Emily Dickinson, corrió a la iglesia de Amherst, Massachussets y con urgencia comenzó a hacer sonar la campana. Al oír la campana, los habitantes del pueblo salieron corriendo de sus casas. ¿Cuál es la razón de la alarma? Se preguntaron. ¿Un fuego? ¿Un accidente? Ninguna de las dos cosas. Emocionado por la belleza de la puesta del sol, el señor Dickinson estaba llamando a todos para que disfrutaran del hermoso espectáculo…