Archivo diario: 17 agosto, 2005

Los nuevos integrantes de la familia

He aqui que los estoy presentando, somos una familia muy "bichera" nos encanta los animales, por mi parte desde chiquita tuve de mascotita algún perrito, recuerdo que el primero me lo había regalado mi abuelo paterno y se llamaba "Pinocho"..
 
Luego a lo largo de todos mis años, tuve unos cuantos más…"Chiquita" la perrita que me mató un taxímetro al seguirme en la calle,y que tanto lloré, "Negra" duró hasta muy viejita, poco tiempo antes de venirme, la eterna compañera de mi mamá y mi papá…"Cherie" preciosa pelirroja que tuvimos que regalar por las grandes peleas que tenía con "Negra", "Galletita" una dulcísima basset hound, hubieron más, sin olvidar a nuestra querida Miyu a quien le debo mi conocimiento de los gatos y todo el amor y gusto que siento hoy por ellos…El último, mi preferido…"Atila" el más simpático y elegante pekinés que alguien haya visto jamás!
 
Salíamos a caminar con Massimo y él lo llevaba en su mano, todo el mundo tenía algo para decirle, parecía una estrella en un desfile!
 
Me pongo muy triste al recordarlo…se lo dejamos a cuidado de Diego y se le escapó…no supimos más de él, seguro alguien se lo llevó, era tan, pero tan precioso…
 
Dormía en nuestra cama y era tan pequeñito que no podía saltar de ella cuando lo necesitaba,. así que la mano de Massimo, oficiaba de ascensor!
 
Y no puedo dejar de mencionar la preciosa ovejero alemán de Diego, Shely, sé que hay otra pero no tengo foto! y también pollitos y alguno bichito más! 
 
Pero ahora, nuevos intergrantes hay! que me esperan para conocerlos personalmente! por ahora al igual que ustedes por foto!
 
Se tratan de "Galileo", el tortuguito y "Catalina" la gatita, ambos de Paula,. como quien dice mis "nietos"!
 
Parece que, según me acaba de contar Paula, "Galileo" está de huesped en casa de Liza, su amiga, porque a "Catalina" le estaba comenzando a gustar la sopa de tortugo! se estaba tomando el agua de la tortuguera!   
 
Esperemos que madure y pronto pueda regresar a casa…
 
           
 
 
 Atila, el bello   Shely y Atila   Paula con Miyu y Atila

Apenas dos meses…

Si apenas dos meses me separan de mi partida de aqui y mi regreso a mi país, a los míos…me siento muy abrumada cada vez que tomo conciencia de eso, de que el tiempo se va, que los días pasan como pasa el agua entre los dedos…hay momentos en que me cuestiono la decisión, no puedo evitarlo…
 
Un mundo de sentimientos encontrados me invaden, no es un tema nuevo, pero yo lo siento cada vez más y más fuerte. Otro trozo de mi vida que va a quedar atrás, la separación con mi esposo, así sea por poco tiempo, eso de las separaciones parecía que ya era etapa superada por nosotros, otra vez presente…
 
Claro que queda atrás fisicamente, todo, todito va conmigo en mi corazón. en mis recuerdos y la forma pienso de que sea más fácil, será traer luego al presente cada uno de esos recuerdos y vivirlos en mi memoria, tal y como hice antes con la vida que dejé en Uruguay.
 
Claro que no es fácl, caramba! que no lo es! cada vez que pienso en lo poco que falta un nudo se me hace en la graganta y no puedo evitar que los ojos me ardan y duelan tratando de evitar las lágrimas.
 
Ayer allá, hoy aqui, mañana…mañana otra vez allá…
 
Cuando hablo con Paula y le cuento esto que siento, me entiende, porque ella también lo vivió y aún según sus palabras lo continúa viviendo…
 
También siento dolor de saber que Massimo queda acá solo en cierta forma, y yo estaré más acompañada…
 
Hace tres años estoy dedicada a él, somos nuestra mutua compañía, hemos sido  nuestro propio sostén en los momentos duros que nos tocaron vivir, cuido sus más pequeños detalles, me preocupa que se olvide de sus medicamentos para la hipertensión! ambos los tomamos y gracias a Dios y la concecuencia con ellos, estamos como pibes! como dicen en mi país…soy yo quien está pendiente de todo eso y que no haya un día de olvido….y tanto más…tanto más.
 
Este ha sido mi hogar durante este tiempo y como tal lo amo, aqui he reunido tantos detalles, me gustan todos sus rincones, sé que en cada uno de ellos está mi huella…, esa parte de mi que trato de dejar en todo lo que hago y amo, pero también son trocitos de mi misma que van quedando en el camino!
 
Hay algo que me cuesta enormemente superar y más que superar aprender! me refiero al desapego…todo forma parte de mi! todo me duele o me hace feliz…cómo dejarlo atrás?
 
Y allí…cuando llegue…cómo será todo? trato de pensar en todo lo que quiero hacer, pero siempre vuelvo a lo mismo, quizás llegue un momento en que mis cosas de aqui, sólo sean un precioso recuerdo, pero hacer cosas y no compartirlas con Massimo, no tenerlo como cada día a mi lado….eso va a ser bien duro…
 
Hablamos de estar en contacto diariamente, vaya presupuesto! pero seguro así lo haremos, como forma de mitigar nuestra separación y desde ya que trato de imaginar nuestro reencuentro!
 
Contrariamente la alegría me invade cuando pienso en los abrazos de oso de mi amado Diego, que me esperan, de los besos con que voy a llenar la preciosa carita de Paula,  el gran abrazo con mi padre, las interminables charlas con mis amigas…blanco y negro, dulce y amargo, frío y calor…
 
Ay Dios mío! cuántas cosas me has deparado y quien sabe cuántas más me tienes preparadas…sólo deseo que cada paso, cada etapa, sean instrumentos para hacerme mejor mujer, mejor madre, mejor amiga, en resumen, mejor ser humano cada día…hasta el final.   
 
 

Un poquito de nuestras vacaciones…

Una semanita preciosa, que nos dió tiempo suficiente para disfrutar primero de un día en New York, aprovechando un trámite que debía realizar.

Apenas aclarando el día estabamos entrando en esa ciudad y una vez más pude experimentar dándome real cuenta de la ansiedad que genera en mi, todo ese impresionante movimiento!

Siento que mi corazón late en mi garganta! siento una especie de opresión allí, algo que no terminaba de darme cuenta hasta esta vez…quizás porque vamos de una ciudad pequeña no sólo en proporción sino por la población, así como el silencio que disfruto cada día, sin perros que ladren! y eso que hay en tres de cada cuatro apartamento! pero están tan bien "educados" que ni ladran! ni siquiera ruido de autos ya que hasta aqui llegan bien amortiguados!

Lo cierto es que a pesar de todo ese movimiento, de ese maremagnun de gente, me fascina New York.

Esta vez, pude entrar en la famosa Catedral San Patricio, y si bien es impresionante en tamaño, creo que sobre todo, tiene fama por los eventos que allí se realizan y que son por todos conocidos, no fue lo que yo esperaba, no sé, en belleza de acuerdo a mi concepto he visitado otras iglesias, inclusive en mi país, más bonitas, inclusive arquitectónicamente hablando.

Pero era algo que tenía pendiente y ya! cumplido, pude estampar mi firma en su libro de visitas, porque cuidado! mi firma no es cualquier firma!!! es la firma de Mary de Uruguay!!! jajaja! veánlo desde el punto de vista que jamás soñé ni imaginé estar aqui algún día!

Luego vino el vuelo hacia la Florida, increíblemente largo, las distancias son tan grandes que hasta en avión se notan! y por si fuera poco con escala y cambio de avión.

Lo primero que nos abraza cuando llegamos, es el calor! tremendo! esta no es la mejor temporada para visitar este lugar, pero es en estos días que había vacaciones, la vez anterior fue en setiembre sorteando los huracanes, nada es perfecto!

Esta vez, nos hospedamos en Hollywood Beach, a mano para todos lados, desde allí Miami de día y de noche, lo que más me gustó fue la parte antigua de la ciudad, llamada Art Decó Historic Dist. impresionante cantidad de gente, dónde es normal escuchar hablar en español. Tiene una calle peatonal, que se nos asemejó a la calle 3 de Santa Mónica en California, repleta de variados restaurantes. De hecho cenamos en uno estilo italiano, no podía ser de otra manera!

Y el puerto pura iluminación, con paseos en barco unas millas mar adentro, para los jóvenes que bailan y se divierten muchísimo. Allí reencontramos un grupo de veteranos que por lo visto tiene su lugar para hacer su música, ya que los habíamos visto en la visita anterior y que disfrutamos grandemente pués tocan música de los 60 y 70 y que quieren que les diga?, nos encanta! es de nuestra época! por otra parte lo hacen super bien!

Enorme cantidad de gente se congrega para escucharlos y hasta dar sus vueltecitas de baile.

El tiempo nos dió, a pesar de nuestros deseos de llegar una vez más hasta Key West, el punto más sur de los Estados Unidos, sólo para llegar hasta Key Largo, Cayo Largo para quienes hablamos español.

Nos hubiese gustado recorrer otra vez el larguísimo puente Seven Mille como lazo en medio del océano entre los Keys, pero en cambio pudimos disfrutar de algo totalmente nuevo, como lo fue el paseo en el "Key Largo Princess Glass Bottom Boat" hasta el arrecife de coral que es patrimonio natural del lugar y muy cuidado por cierto!

Allí desde el barco, pude disfrutar una vez más del color y transparecia de las aguas, así como también a través de los vidrios que tiene como piso parte del barco, la riquísima vida que se desarrolla allá abajo, las formas de los arrecifes, que dicho sea de paso!, una de las playas a la que fuimos, en lugar de arena, su suelo, estaba consituido de pequeñísimas partículas de coral y caracol!

La gran variedad de algas, los peces de colores, que no sólo se disdrutan desde allí, sin necesidad de barco también se pueden ver en la playa mismo, dónde Massimo tuvo oportunidad de tener entre sus manos un precioso pecesito amarillo y negro bien rayadito, o también en las orillas de las costas de los Cayos, así a simple vista, están para deleitar a quienes como yo, se fascinan con todos estos regalos que nos brinda la anturaleza.

Y vaya que lo disfruté! si hubiese sido por mi, pasaba el día entero en el agua, además de fascinarme su transparencia y color me siento como en mi elemento! y no puedo dejar de mencionar los tesoros que recogí! todo un desafío lograr tomar un bello caracolito entre mis dedos, en medio del vaivén de las olas! pero lo logré! y ahora el tema será como voy a hacer para llevarme todos estos tesoros que he recogido durante estos años a Uruguay, pero seguro allá van!

Y luego el regreso…y quizás nunca más el retorno, pero estoy más que agradecida a Dios y a Massimo que me permitieron disfrutar de todo esto…