un esfuerzo grande debo hacer para sacudìrmela y continuar mi dìa….
Pero noto que cada vez, el sacudòn debe ser màs fuerte y màs largo…el nudo se aprieta en mi garganta y màs son los dìas en que màs momentos repletos de recuerdos, desfilan por mi mente….y por mi corazòn.
Siempre me estoy repitiendo que tengo que ser fuerte…que ya llega el dìa.
Pero….no puedo evitar sentirme… de forma gràfica, serìa algo asì como que hace meses que estoy haciendo un larguisimo viaje sentada, y quieta y ya mi cuerpo no encuentra acomodo, aunque cambie mil veces de forma de sentarme…ya quiero llegar a casa!
Hago esfuerzos, y vaya que los hago! a veces logro que pocos se den cuenta de lo que siento realmente, pero hay dìas en que me siento tan desesperanzada que el esfuerzo debe ser doble o triple…
Esta separaciòn , parecerìa que era algo que "estaba escrito" debìamos vivirla…se clarifican muchas cosas, hasta los sentimientos, en estas situaciones asì como tambièn el esfuerzo por mantener la llama encendida y flameando.
Sin duda estamos en un momento muy especial, muy justo para comprender, ajustar, amoldar y fusionar nuestros sentimientos….quizàs por eso, siento que el tiempo que pasa, asì separados, es un tiempo quieto, detenido…
Aunque mis hijos, digan que no conocen a alguien que sin tener que cumplir un horario de trabajo fuera, viviendo sola, tenga tan ocupadas las horas del dìa que muchas veces no alcancen para todo lo que quisiera hacer…
Es definitivamente mi cabeza, mi mente la que mantego o trato de mantener bien ocupada.
Pero muchas veces me veo detener mi quehacer, y allà voy siguiendo mis recuerdos…tan lejos como està mi hogar de Manchester…
Mañana mis hijos vendràn y por ese tiempo, me sentirè casi completa…
Mientras voy preparando lo que pretendo sea un rico menù, me digo y me repito: " Todo en mi podrà ser destruìdo, pero mi cabeza, mi fuerza de voluntad, permanecerà siempre fuerte y erguida".
Sè que cuando esperamos algo o pretendemos lograr algo de gran valor para nosotros, nos ponemos tensos y nerviosos, , pero tambièn sè que en esas condiciones que trae aparejada la ansiedad, no atraigo el poder de Dios, sino y sòlo cuando me aboco a la serena y constante aplicaciòn de mi fuerza de voluntad….