Archivo diario: 13 febrero, 2007

En tiempo de playa…

No las ensuciemos….
 
Lamentablemente nuestro paso por las playas dejan su huella, miles de bolsas de plástico y residuos quedan cada día de sol sobre la arena, el viento y el agua los van arrastrando mar adentro y allí ocurre lo inevitable.
Una bolsa de plástico puede navegar decenas de años sin desintegrarse.
Las tortugas marinas las confunden con medusas y mueren ahogadas tratando de tragarlas.
A miles de delfines les ocurre lo mismo.
Ellos no son capaces de distinguir los desperdicios humanos, después de todo "todo lo que flota en el mar se come", así son sus códigos y lamentablemente los siguen cumpliendo.
Una tapa de plástico puede permanecer inalterable navegando por los mares del mundo por más de un siglo!!!!!
El Dr. James Ludwig estudiando al albatros en la Isla de Midway (Pacífico), lejos de centros poblados, revisando el contenido del buche de 8 pichones de albatros descubrió totalmente asombrado 42 tapas de plástico, 18 encendedores y restos de plástico convertidos en pedacitos de menor y mayor tamaño.
Los padres de los pichones los alimentaban sin saber del veneno que les estaban dando.
 
Podremos cuidarlas,  podremos hacerlo, verdad? es mínimo el esfuerzo requerido y muy grande el beneficio.

 

Una oración preciosa para compartir

Querido Dios:
Te agradezco este día.
Te agradezco por poder ver y oir esta mañana.
Soy bendita porque eres un Dios comprensivo y de perdón.
Tú has hecho tanto por mi y continúas bendiciéndome cada día.
Perdóname este día por todo lo que he hecho, dicho o pensado que no era agradable para Ti.
Ahora pido Tu perdón.
Por favor mantenme segura, alejada de todo peligro o daño.
Ayúdame a comenzar este día con una nueva actitud y mucha gratitud.
Déjame hacer lo mejor de cada día, para aclarar mi mente y así poder oírte.
Por favor expande mi mente para que pueda aceptar todos tus designios.
No permitas que me lamente de las cosas sobre las que no tengo ningún control.
Que pueda reconocer el mal.
Y cuando cometa pecado, permíteme arrepentirme y confesar con mi boca mi mal procedimiento, y así recibir Tu perdón.
Y cuando este mundo se cierre dentro de mi, dejame recordar el ejemplo de Jesús para irme lejos y encontrar un lugar apartado para orar.
Esta es la mejor respuesta cuando me empujan más allá de mis límites.
Sé que cuando no puedo orar, Tú escuchas mi corazón.
Continúa utilizándome para hacer Tu voluntad.
Continúa bendiciéndome para que pueda bendecir a otras personas.
Manténme fuerte para que pueda ayudar al débil.
Manténme con los ánimos levantados para que pueda tener palabras de aliento para otros.
Ruego por los que se pierden y no pueden encontrar el camino.
Ruego por los que son mal juzgados y nos los entienden.
Ruego por los que no Te conozcan intimamente.
Ruego por los que no creen.
Pero Te agradezco porque yo creo.
Creo que Tú cambias a la gente y cambias las cosas.
Ruego por todos mis hermanos y hermanas.
Por cada miembro de la familia y sus hogares.
Ruego por la paz, el amor y la alegría en sus hogares.
Que estén fuera de deuda y todas sus necesidades estén resueltas.
Ruego por cada ojo que lea esto sepa que no hay problema, circunstancia o situación mayor que Tú Señor.
Ruego para que estas palabras sean vertidas en los corazones.
Por cada ojo que la vea y cada boca que la pronuncie dispuesto.
Esta es mi oración.
En el nombre de Jesús.
Amén
 
 
(gracias querida Concepción!)