En metafisica, así se le llama a la mente, comparándola a un caballo desbocado a quien debemos poner freno, dominar… Personalmente, estoy de acuerdo con este concepto. En este artículo muy interesante que también habla de "la loca de la casa" pero de otra forma y me pareciò muy interesante.
******
Así le decía Teresa de Jesús a la imaginaciòn.
Sin embargo, de esa loca depende el resto de las potencias del alma, el desarrollo de la personalidad.
Decimos que somos animales racionales, pero de racionales, muy poco. La racionalidad la usamos en cosas, en artefactos, en temas que no nos atañen directamente. Pero vaya uno a szer racional con su pareja, o con un vecino, ese que pone la música a todo trapo, a las 2 de la mañana, y no justamente dirigida por Herbert von Karajan.
No, jamás racionales. Siempre fantasiosos, imaginativos, emocionales.
Inclusive el más seco de los matemáticos trabaja con la imaginaciòn. Y el físico, y el químico.
La imaginaciòn es el motor que mueve todo lo demás. Nadie se enamoraría si no fuera por la imaginaciòn. Cosa que explicó muy bien Stendhal, diciendo que el amor era como esas ramitas que se introducen en ciertas cuevas de Salzburgo, y luego salen como con perlitas. Es un proceso de cristalizaciòn. Y eso es el amor. Tú no eres tú, sino el tú cristalizado en mi mente. De ahi nuestros problemas, porque no atendemos a la realidad del otro, sino a la imagen que hemos cristalizado del otro.
El universo del arte es el de la imaginaciòn.
La imaginaciòn supera la realidad inmediata y va en busca de otros horizontes, todos eventuales, todos posibles.
Lejos de ser irreal, la imaginaciòn es más real que la propia realidad, porque rompe los cercos de lo inmediatamente dado y propcura abarcar todas las posibilidades o potencialidades de la realidad, de lo aún no dado pero que puede darse.
En este respecto puede comprenderse la fórmula de Oscar Wilde: " La naturaleza imita al arte", en el sentido de que la naturaleza termina -tarde o temprano- realizando todas las formas fantásticas y aparentemente irreales que el arte da a luz.
En ese sentido también, sabido es por todos, bien puede decirse que Von Braun y las matematizadas computadoras imitan la imaginaciòn febril -y tan absurda en su tiempo, tan "irreal"- de Julio Verne.
El "Evangelio de San Juan" comienza afirmando: "En el principio era el Verbo". Serge Lifar tomó esta afirmaciòn y la transformó: "En el principio era la Danza". Y no es mucho lo que se ha cambiado o transformado. En realidad, equivalen en un mismo sentido: " En el principio era la Expresiòn". Arte es expresiòn-creación.
Por eso Dios es denominado también el Artí-fice.
A través del arte el hombre se expresa y se comunica. Se da en su propia expresiòn; se encuentra en la expresión ajena. Es el reino absoluto de la libertad.
Jaime Barylko