Archivo diario: 20 abril, 2007

Lo especial que TU eres…

 Qué especial eres tú…
que tu presencia es un regalo para el mundo,
que eres una persona única y diferente a todas las demás.
Que tu vida puede ser lo que tu quieres que sea
.
Vívela un día a la vez!

Cuenta tus bendiciones, no tus problemas,
y verás cómo irás saliendo adelante.
Hay tantas respuestas dentro de ti,
Comprende, sé valiente, sé fuerte.

No te impongas límites,
tus sueños están esperando hacerse realidad.
No dejes tus decisiones importantes al azar
esfuérzate por llegar a la cima, a tu meta, y a tu premio.

Nada hace perder más energía que las preocupaciones.
Mientras más tiempo llevas un problema encima, más pesado se vuelve.
No te tomes las cosas demasiado en serio.

Vive la vida con serenidad, no con lamentaciones.

Recuerda que un poco de amor puede durar mucho tiempo.
Recuerda que bastante amor puede durar para siempre.
Recuerda que la amistad es una sabia inversión,
Los tesoros de la vida son las personas… cuando están juntas.

Y no te olvides, ni por un día…

¡Lo especial que TÚ eres!

  

Educa a tus hijos con un poco de hambre y un poco de frío

Muy bueno. Recuerdo desde joven, algo que mi madre repetía muy a menudo y tenía que ver con esto, que copio a continuación. Al principio no lo comprendìa mucho, debo decir, pero luego si y cuanta razón tenía!
 
Decía que quien le daba todo, sin limites, a los hijos; luego, estos no valorarían nada.
 
Hoy, y seguro desde antes, ya que hace unos cuantos años mi madre creía esto, se ven tantos padres que para compensar ausencias, dan a sus hijos todo cuanto estos piden o cuanto de "onda" esté y este artículo, tiene que ver con  eso….Creo que es bueno compartirlo.
 

"El amor que les tenemos a nuestros hijos nos lleva muchas veces a cegarnosy a olvidar lo que los hará felices a la larga. Es muy común en estos tiempos que los padres de familia, sobre todo los de ciertos recursos económicos, les construyamos un mundo irreal, sacado de un cuento de WaltDisney, aislándolos así de la realidad.

Cuando tarde que temprano el cuento termina, nuestros hijos se enfrentan a un mundo que desconocen, que no comprenden, lleno de trampas y callejonessin salida que no saben sortear, y las consecuencias son peores a las quequisimos evitar.Hace poco la imagen de un padre con lágrimas en los ojos conmovió profundamente al mundo entero. Pelé, el gran ídolo del fútbol de los últimos tiempos, quien a diferencia de otras ocasiones, dio una de las ruedas de prensa más tristes y dolorosas de su vida: su hijo, Edson de 35 años, fue arrestado junto a 50 personas más en la ciudad de Santos-Brasil.

 El hijo de Pelé fue acusado de asociación delictiva con narcotraficantes y puede ser condenado a 15 años de cárcel. Con lágrimas en los ojos, el ex futbolista brasileño admitió públicamente que su hijo resultó involucrado en una pandilla de traficantes de cocaína arrestados por la policía. Pelé dijo a los medios: "como cualquier padre, es triste ver a tu hijo metido en grupos como ése y ser arrestado, pero él tendrá que sufrir las consecuencias". Y agregó, "desafortunadamente, yo quizás estaba demasiado ocupado y no me di cuenta.Es lamentable, porque yo siempre he peleado contra las drogas y no noté lo que pasaba en mi propia casa".Pelé es un personaje mundial admirable como deportista y hombre honesto que no perdió su humildad como otras figuras del deporte.

 Sin embargo, es triste que un hombre bueno y talentoso como él se haya "distraído" en su jugada más importante: la formación de sus hijos. La historia de Pelé no es un hecho aislado. Por desgracia es la vida de cientos de padres de familia de estas épocas atrapados en una agenda saturada de trabajo y de compromisos fuera de casa. Papás que compensan la falta de atención a sus hijos con bienes materiales. Los inscriben en las mejores escuelas, los rodean de lujos y comodidades y piensan que con eso ya cumplieron con su tarea de padres, cuando lo único que han logrado es formar niños que desconocen el hambre y tiran lo que no les gusta. Hijos tiranos, pequeños monstruos insoportables y prepotentes que sufrirán y harán sufrir a sus semejantes porque desde pequeños se han salido con la suya. Muchachitos que creen que sentir frío o calor es cuestión de aire acondicionado, que el cansancio que han sentido se limita a caminar unas cuantas cuadras porque no hallaron estacionamiento frente a la discoteca, jovencitos que piensan que el trabajo de los padres es firmar cheques para que ellos tengan todo lo que se les antoja. ¿Qué posibilidades tienen nuestros hijos de convertirse en hombres y mujeres de bien si los papás les damos todo y no les educamos la voluntad? ¿Qué hijos estamos formando si con nuestra actitud les mostramos que el dinero es lo más importante en la vida?Confucio decía "Educa a tus hijos con un poco de hambre y un poco de frío".Proverbios señala "Corrige a tus hijos". Cuánto bien hacen los padres a los hijos cuando ponen esa máxima tan sencilla en práctica. Y cuánto daño les hacen al ponerles todo en bandeja de plata. Hay muchas realidades que como padres quisiéramos desaparecer; el sufrimiento de los hijos, el exceso de sudor, de esfuerzo, y las carencias económicas. Sin embargo, quizás esas realidades no los hagan felices de momento, pero a la larga puedan forjarlos como hombres y mujeres de bien. Ojalá que más padres de familia tengan la inquietud de enterarse por dónde andan sus hijos. Que no les vaya a pasar que cuando tengan tiempo deban decir: "Estaba demasiado ocupado y no me di cuenta".

AutorDesconocido

 

Volviendo al hogar

Los limpiadores de chimenea son cada vez más escasos en el mundo moderno, ya que la calefacción está siendo reemplazada por otros sistemas más limpios y rápidos. En algunos países, evitar la contaminación es algo crucial y este es otro motivo por el cual se encienden cada vez menos hogares o chimeneas.

¿Te has detenido a pensar que de allí viene la palabra hogar? Hogar es el fuego que se encendía al centro de la habitación principal donde todos se reunían en los fríos días de inviernos. Allí se comía y se compartía. Sí, porque en alguna época no había televisión y entonces la gente se tenía que entretener conversando y comunicándose. Es increíble, pero les gustaba. Tanto que se organizaban tertulias con la única razón de tener horas para disfrutar del placer de conversar con amigos sobre temas comunes. ¡Asombroso!

Literalmente el fuego daba calor de hogar. Hogar deriva del latín focaris, adjetivo de focus, fuego. Hogar es el sitio donde se hacía la lumbre en las cocinas o en los hornos. Esos hornos no estaban aparte como ahora, sino que en la habitación principal. Es ese punto de encuentro lo que transformaba una casa en hogar. En ese lugar se focalizaba la atención, era el foco del hogar (ambas palabras derivadas de focus). Allí se preparaba y se cocía el pan al fuego, la hogaza (de focus, focacia, cocido al fuego).

Me encanta ir a algunos pueblos donde todavía hay fuego en la chimenea o en un brasero al centro de la habitación, donde todavía se comen hogazas con queso y con un buen mate u otra bebida. Donde todavía el televisor está apagado para conversar. Me trae recuerdos de las chimeneas de mi infancia. El crepitar de los leños y el ondular fantasmagórico de las llamas es una experiencia hermosa que uno podía hipnotizarse mirándolo.

Hacen falta esas fogatas para encontrarse y simplemente conversar. El ser humano está preparado para el ágape, una comida fraternal cuya principal razón no es alimentarse físicamente, sino que espiritualmente. Ágape (voz griega) era la divinidad del amor fraternal, de la amistad. Hoy a veces se come solamente por comer, sin siquiera hablarse. Nacimos como seres sociales, nos completamos con el otro y con las circunstancias que nos rodean. Conviene salir de sí y encontrarse con los demás. Te sentirás mejor, más feliz y aprenderás más. Verás como la calidad de vida mejora. Además nuestros semejantes nos permiten tener referencias para evaluar nuestro progreso y crecimiento.

Volviendo a los limpiadores de chimenea. Como quedan tan pocos, dicen que en determinado país decidieron vivir todos juntos en una sola villa. Ellos van a trabajar todos los días y obviamente se ensucian mucho. Tienen una regla sagrada: cada día uno de ellos, por turno, no va a trabajar. Así cuando llegan todos los demás después del trabajo, miran una cara limpia y se dan cuanta cuán sucios están para no olvidar asearse.

Necesitamos del otro para tener un punto de referencia sobre nosotros mismos.

Sergio Valdivia

www.serfeliz.net