Mientras vivía en Usa, alguien me hizo llegar un sobrecito con semillas de esta florcita. "No me olvides". Me encantó el detalle.
Recuerdo que cuando era niña, entre las tantas plantas y flores del jardin de mi casa y que mi mamá con tanto amor y dedicaciòn cuidaba, las conocí, porque tambièn estaban ellas…pequeñitas, sencillitas, y me gustaba recogerlas para mis pequeñitos floreritos de mis juegos de "casitas y mamás"…
Un bello recuerdo que hoy mientras rescataba, una foto de estas florecitas, vino a mi presente una vez más.
Había leìdo la leyenda del "no me olvides" y hoy aqui la comparto…creo que aún en su pequeñez, en su sencillez, no puede ser olvidada, así como tantos pequeños gestos que tantas personas nos regalan a lo largo de nuestros días y que al igual que la flor, que me ha alegrado encontrar, muchas veces, esos gestos han ayudado a cambiar mi día…
Por esa razón, éstas, las he recogido para ti!
He aqui lo que dice a leyenda:
El "no me olvides" o miosota, es una pequeña flor azul, con un poco de color rojo. Nació así: Cuando Dios creó el mundo, dio nombre y color a todas las flores, no obstante una pequeña florecilla le suplicaba: ¡No me olvides!, ¡No me olvides!, pero como su voz era tan fina, Dios no alcanzaba a oírla, una vez que el creador finalizó toda su obra, pudo percatarse de esa pequeña voz, más ya todos los nombres estaban dados, así que Dios le dijo: "No tengo nombre para ti, pero te llamaras "no me olvides". Y por colores te daré el azul del cielo y el rojo de la sangre". Además le dijo que serviría para acompañar a los muertos y para consolar a los vivos.