No existe en nuestro camino ningún lugar que se llame FELICIDAD.
No la busques, pues, por sí misma, porque sufrirás espejismos creyendo que estás a punto de alcanzarla y la tendrás cada vez más lejos.
Búscate a ti mism@, busca todo aquello que te hace ser y sentirte mejor.
Busca a los que tienes cerca, constrúyete un mundo con las personas que forman tu circunstancia y piensa que son tu mundo, y que como tal debes amarlo y cultivarlo como la tierra de la que vives.
Te convertirás en una potentísima emisora y receptora de felicidad.