El primer recordatorio:
Morirte es algo que tú haces por ti
El segundo recordatorio:
Tú eres el motivo de tu propia muerte. Esto es siempre cierto, no importa donde, o como, tú mueras.
El tercer recordatorio:
No puedes morir en contra de tu voluntad.
El cuarto recordatorio:
Ningún camino de vuelta a Casa es mejor que otro.
El quinto recordatorio:
La muerte nunca es una tragedia. Es siempre un regalo.
El sexto recordatorio:
Tú y Dios sois uno. No hay separación entre vosotros.
El séptimo recordatorio:
La muerte no existe.
El octavo recordatorio:
No puedes cambiar la Realidad Última, pero puedes cambiar tu experiencia de ella.
El noveno recordatorio:
Es el deseo de Todo Lo Que Es el Conocerse a Si Mismo en Su Propia Experiencia. Esta es la razón para toda la vida.
El décimo recordatorio:
La vida es eterna.
El onceavo recordatorio:
El momento y las circunstancias elegidos para morir son siempre perfectos.
El doceavo recordatorio:
La muerte de cada persona siempre sirve a la agenda de cualquier otra persona que sea consciente de ella. Esto es por lo que son consciente de ella. Por lo tanto, ninguna muerte ( y ninguna vida ) es jamás "derrochada". Nadie jamás muere "en vano".
El treceavo recordatorio:
Nacimiento y muerte son la misma cosa.
No sé quien ha sido el autor, si sé que me dió para pensar y meditar…quizás a ti tambièn.

