Una anècdota…

Cambiando un poco el color de los temas de estos dias, hoy voy a escribir aqui ,acerca de una anècdota para mi tragicòmica, por lo que senti!
 
En realidad, pocas veces, hablo de anècdotas propias, quizàs por falta de humor, quizàs porque todo lo tomo tan en serio…uno de los tantos defectos que tengo!
 
Pero  hoy, necesito cambiar el color! Asì que acà voy y ojalà les resulten tan còmica como a mi, o por lo menos algo!
 
Tengo dos, una, la primera es de hace dos años y la otra que dejo para otro momento es de estos d÷ias en New York.
 
Cada vez que la recuerdo no puedo dejar de reir! me sucediò en el aeropuerto de Baltimore, hace dos años, habìa ido a visitar a mi amiga Raquel (otra Raquel) amiga de mi juventud, que desde màs de 30 años , se vino a vivir a este paìs. Exactamente en Maryland.
 
Nuestros pap÷as tambi÷en fueron amigos y cada vez que ella visitaba Uruguay, puès que siempre se hacìa el tiempo para quedarse en casa, asì fuera una noche en la que nos dedicabamos a charlar! si me lees Raquel, què tiempos aquellos, verdad?
 
Al igual que cuando me escribìa, la invitaciòn para visitarla no se habìa esperar y yo cada vez pensaba "està loca! yo viajar a Usa? cuàndo? còmo? imposible!" pero como sòlo Dios sabe Sus planes, llegò el dìa en que esa visita se concretòª
 
Y la anècdota sucediò al volver a casa, a Manchester, con Massimo que habìa ido a recogerme.
 
En Uruguay, no existen los baños pùblicos que tanto admiro aqui en Usa, dònde no sòlo la limpieza es digna de elogio, sino que ninguno de los enseres necesarios nunca faltan!
 
Pero yo acostumbrada al mejor estilo Uruguay, dònde por las dudas, uno nunca sabe el uso que se le puede dar!, en la cartera o bolso, un pequeño rollito de papel higiènico no puede faltar!
 
Y yo con mi costumbre sigo, aùn sin necesitarlo aqui, no la he podido abandonar.
 
Asi que no sè porquè causas, esa vez, el dichoso rollito no estaba en mi bolso de mano, sino en el bolsillo de mi campera y al meter la mano en èl, el rollito no se cayò, sino que muy graciosamente se desenrollò, permitiendo de esa forma que yo por el aeropuerto caminara, llevàndolo de cola!
 
Mi amiga que estaba con su esposo, acompàñandonos en la partida, se acercsa y a÷un recuerdo suc ara, su expresiòn, cuando me preguntò: "Què estàs haciendo?" , nada le respondì yo, con asombreo porque no entendìa a qu÷e se referìa! y me dijo: "mirà lo que te cuelga del bolsillo!"
 
Ràpidamente quise hacerlo desaparecer! pero el muy maldito que tan fàcil se habìa desenrrollado, ahora se resistìa a enrrollarse otra vez! Hasta hoy, cuando lo recuerdo, a pesar de la situaciòn, no puedo evitarme reirme con ganas!
 
Toda ekegante yo, paseàndome en un aeropuerto lleno de gente, con una cola de papel higiènico siguièndome!
 
Sin duda quedò para el recuerdo…
 
 
 

2 Respuestas a “Una anècdota…

  1. Ja jaaaaaaaaaaaaaaaaa! Que gracia, me recuerda a una fiesta en Galicia, cuando a mi primo le cagó (ja ja) una paloma en la cabeza y una chica saca del bolso un rollo de papel higiénico y mi primo todo avergonzado ja ja! Un besito

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  2. Me hizo sonreír la anécdota pues se imagina muy bien. Guio

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