"La alegría y la pena son inseparables…
Vienen juntas y cuando una se sienta a vuestra mesa…, recordad que la otra está durmiendo en vuestro lecho."Asi es, lo lindo y lo feo, lo bueno y lo malo, lo positivo y lo negativo, ambos polos conviven en cada hecho, en cada situación. El elegir con qué quedarnos está en nosotros, en cada uno de nosotros.
En mi vida no podia ser diferente, asi, mientras estoy llena de alegría y felicidad por mi nieto, por mis hijos, hay otra parte de mi que está triste, muy triste, porque algo se ha quedado detenido. Aparentemente no contínua estando. Esa parte muy importante de mi, de mi vida, ha elegido continuar transitando por otro camino…
Estoy triste, pero la tristeza no me invade toda! sólo en esa parte. Igual puedo continuar sintiendo felicidad por todo lo demás y más, y según me dijo mi amiga Graciela, la sicóloga! como me gusta acotar, en una de nuestras interminables charlas…"ese es el kid", "que la tristeza de este momento no te nuble para continuar disfrutando del resto".
Es cierto, porque si bien yo soy un todo, cada todo no es toda mi vida. Entreveradito no? pero si lo analizo asi, es. En mi todo, abarco lo que de mi nace, proviene, tambièn lo que me hace ser, pero también todo lo que me rodea y forma parte de mi: mi familia, mis relaciones, mi trabajo, mis hobbys, mi mascotita, inclusive, pero cada uno de estos elementos, por llamarlo de alguna manera, no son mi todo.
Asi que, si uno de estos "elementos" deja de estar o ser, puedo darme permiso para sentirme triste, decepcionada, inclusive sentir un vacío, un hueco! pero igual puedo continuar sintiendo felicidad y agradecimiento por el resto.
Por lo que deduzco: siempre, siempre habrá motivos para ser y sentirme feliz!

