Volviendo al hogar

Los limpiadores de chimenea son cada vez más escasos en el mundo moderno, ya que la calefacción está siendo reemplazada por otros sistemas más limpios y rápidos. En algunos países, evitar la contaminación es algo crucial y este es otro motivo por el cual se encienden cada vez menos hogares o chimeneas.

¿Te has detenido a pensar que de allí viene la palabra hogar? Hogar es el fuego que se encendía al centro de la habitación principal donde todos se reunían en los fríos días de inviernos. Allí se comía y se compartía. Sí, porque en alguna época no había televisión y entonces la gente se tenía que entretener conversando y comunicándose. Es increíble, pero les gustaba. Tanto que se organizaban tertulias con la única razón de tener horas para disfrutar del placer de conversar con amigos sobre temas comunes. ¡Asombroso!

Literalmente el fuego daba calor de hogar. Hogar deriva del latín focaris, adjetivo de focus, fuego. Hogar es el sitio donde se hacía la lumbre en las cocinas o en los hornos. Esos hornos no estaban aparte como ahora, sino que en la habitación principal. Es ese punto de encuentro lo que transformaba una casa en hogar. En ese lugar se focalizaba la atención, era el foco del hogar (ambas palabras derivadas de focus). Allí se preparaba y se cocía el pan al fuego, la hogaza (de focus, focacia, cocido al fuego).

Me encanta ir a algunos pueblos donde todavía hay fuego en la chimenea o en un brasero al centro de la habitación, donde todavía se comen hogazas con queso y con un buen mate u otra bebida. Donde todavía el televisor está apagado para conversar. Me trae recuerdos de las chimeneas de mi infancia. El crepitar de los leños y el ondular fantasmagórico de las llamas es una experiencia hermosa que uno podía hipnotizarse mirándolo.

Hacen falta esas fogatas para encontrarse y simplemente conversar. El ser humano está preparado para el ágape, una comida fraternal cuya principal razón no es alimentarse físicamente, sino que espiritualmente. Ágape (voz griega) era la divinidad del amor fraternal, de la amistad. Hoy a veces se come solamente por comer, sin siquiera hablarse. Nacimos como seres sociales, nos completamos con el otro y con las circunstancias que nos rodean. Conviene salir de sí y encontrarse con los demás. Te sentirás mejor, más feliz y aprenderás más. Verás como la calidad de vida mejora. Además nuestros semejantes nos permiten tener referencias para evaluar nuestro progreso y crecimiento.

Volviendo a los limpiadores de chimenea. Como quedan tan pocos, dicen que en determinado país decidieron vivir todos juntos en una sola villa. Ellos van a trabajar todos los días y obviamente se ensucian mucho. Tienen una regla sagrada: cada día uno de ellos, por turno, no va a trabajar. Así cuando llegan todos los demás después del trabajo, miran una cara limpia y se dan cuanta cuán sucios están para no olvidar asearse.

Necesitamos del otro para tener un punto de referencia sobre nosotros mismos.

Sergio Valdivia

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Maternidad a destiempo…

puede ser la maternidad a destiempo? Así le llamo cuando jovencitas, más bien niñas quedan embarazadas y de alguna forma también cuando mujeres no jóvenes deciden tener bebés.
 
Sé, sin lugar a dudas, que ser madre es lo mejor que a las mujeres nos puede pasar, pero este maravilloso milagro, no debiera, en mi concepto, tener lugar así como así.
 
Debiera ser considerado tanto para la madre como para el bebe. Cómo puede ser que alguien que aún no termina de crecer lo suficiente siquiera fisicamente, se embarque en semejante "empresa"…los bebes son hermosos, pero tambièn son una temenda responsabilidad…
 
Creo que en consideraciòn a si mismas y a esa vida que nos elije como madres, los jóvenes debieran ser más cuidadosos, más aún en este bendito siglo XXI, dónde hay tantas formas de prevenir un embarazo. No hablo de abortos. No estoy de acuerdo para nada con el aborto, en entradas anteriores, ya hablé del tema. Pero hoy, hay más de una forma de cuidarse, de prevenir y muchas veces sin necesidad de gasto económico alguno, ya que para prevenir esa tremenda enfermedad que es el sida, se regalan los preservativos o condones. Y también hay lugares, clínicas, dónde también regalan las pildoras anticonceptivas.
 
Creo profundamente, que la Madre Naturaleza es muy sabia, pero muy sabia!…por algo las mujeres tenemos un ciclo para tener hijos.
 
Ni muy jóvenes, ni muy mayores….aunque ahora se haya puesto de moda, realizarse en todos los sentidos, antes de realizarse como madres. No es lo mismo un hijo a los veinte y pico, a los treinta y pico que ya pasada esa edad…
 
No se puede negar que la paciencia, entre otras cosas! no es la misma cuando se es joven que cuando ya no se es "tan" joven.
 
Y yendo un poquito más lejos…me pregunto si las mujeres "grandes" que deciden tener hijos. piensan precisamente, en los hijos…en las diferencias que naturalmente se darán…a veces, se suele ser egoísta en este punto.
 
Creo que hay una edad para cada etapa. La de ser madre. La de ser abuela… que no es lo mismo. Absolutamente.
 
Y lo mismo pasa con las jovencitas…se truncan tantas etapas, etapas necesarias para la vida, para sus propios crecimientos . 
 
Mi opinión es que no existe nada como un hijo deseado. Para mi, lo máximo cuando se anunciò ese momento…pero cuando no es esa la situaciòn?…
 
No es casualidad que se hable de "Maternidad Responsable" o Procreaciòn responsable, dado que incluye a los papás tambièn.   Bellisima responsabilidad, pero no por eso, la más sencilla.
 
Una vida para guiar es la mayor de las responsabilidades que Dios nos dá.   
 

Para leer y releer…

Me gusta, me encanta, no es la primera vez que lo comparto aqui, aún así, lo veo tan apropiado, que lo pondré una y otra vez, tantas como tú necesites que te lo recuerde.
 
A mi me hace bien leerlo y sé que a ti tambièn! Porque siempre hay alguien en nuestras vidas que aunque no nos diga frases como éstas, seguro que las que emplea, tienen esta misma intenciòn…
 
Dedicado a ….
 
 
Si me llamas cansado, fuera del sendero, y casi sin fuerzas para continuar;
si te veo pensando que la vida es dura, que no puedes con todo
o con ganas de desistir;

me acercaré para recordarte cómo es un comienzo, y nuevamente te desafiaré.

***
Me acercaré a tu alma para que vuelva el impulso de vida llevándote hacia ti mismo.

***

Sabrás entonces encender tu lámpara en la oscuridad aunque afuera haga frío.
Volverás a ser fuego y yo avivaré tus brasas quietas,
para que alumbren y revivan tu andar peregrino.
Volveré a susurrarte aquella primera consigna de un paso por vez.
Y te pediré que me muestres la garra que se necesita para levantarse desde lo caído.

***
Si te veo cansado fuera del sendero, sin ver más espacios que el de los abismos,

traeré a tu memoria que también hay puentes
y que también hay alas que aún no has visto ni has usado.
Que vamos movidos por la fe y la bravura y que seremos siempre lo que hemos creído. Que somos guerreros iluminados por la vida plena,
y el Universo nos guía hacia nuestro lugar.

***
Te mostraré que un primer paso y que un nuevo empeño
nos llevará a encontrar la forma de no ser vencidos.

Que el árbol se dobla, se agita, se estremece, se deshoja y retoña,
pero aun con todo eso queda erguido.
Que el único trecho que podemos caminar es aquél que cubre nuestro pie extendido.

***
Si te veo cansado fuera del sendero, solitario y triste, quebrado, herido,

me sentaré a tu
lado, te tomaré de las manos,
entraré por tus ojos hasta el fondo de tu corazón
y te diré que se puede, que insistas,
y te haré preguntas que te lleven a recordar buenas épocas
y a conectarte con tu potencial.
Mi voz despertará, desde tus certezas, al que se quedó dormido de cansancio .
Y tal vez, si necesitas te prestaré mis brazos para incorporarte
y mostrarte lo importante de una actitud positiva y el reconocimiento de lo que si hay.

***
Si te veo cansado fuera del sendero, llevaré tu mirada hacia el camino.
Haré que veas tus huellas, que allá están marcadas,
de un paso tras otro por donde has venido.
Y escucharás la voz interna impulsora para un nuevo inicio.
Y abrirás otro rumbo e iniciarás un nuevo camino,
porque habrás descubierto que puedes volver a empezar las veces que haga falta
si logras conectarte con tu fuerza interna y con tu amor universal.

Ignoro quien escribió esto…pero a quien sea: GRACIAS!

Lo considero el himno a mi filosofía. Viste amiga? se puede! 

 

 

Ahora es mi turno…

para volver a escribir aqui, más de lo que tiene que ver conmigo, más personal. Hace tiempo que no lo estoy haciendo y supongo que tiene que ver con las etapas. Si. Viste que la vida está llena de etapas?
 
A veces ni cuenta nos damos, pero allí están para ser vividas, cumplidas, con buenos o malos resultados, eso, claro, depende de nosotros, de nuestras actitudes, decisiones, etc.
 
Y bueno, en unos meses, he transitado por algunas extras! si, esas que no tienen que ver con nuestros planes, con lo que deseamos…creo que deben ser, para darnos cuenta de dónde o cómo estamos "parados" en la vida.
 
Generalmente nos hacen trastabillar, nos hacen doblar hasta casi tocar el suelo, o  cuando no te tiran directamente!, o también puede suceder que nos dejan sin palabras, nos hacen dudar de nosotros, de los demás y hasta de lo que creemos…
 
Creo que no me sucede a mi sola, aunque tampoco busco paralelos con los cuales compararme, creo en eso que dice: "mal de muchos, consuelo de tontos".
 
Pero…pero…no es casualidad, cuando los patrones se repiten.
 
Como siempre, me gusta, revisar, mejor dicho, recontra-revisar la situaciòn, los porqué pregunta, los porquè respuesta. Y qué cosa! digo, como es que no aprendo! todo está clarito, sencillito y una no hace más que complicarlo todo, regodeándose en, justamente lo que debe evitar!
 
No lamentos. No poner resistencia. Aceptar más, cuestionar menos. Y tratar por todos los medios de no apartarse de lo sabido, aprendido, que ha dado buenos resultados.
 
Sé que si me detengo en lo que no me gusta, no podré ver lo que si me gusta, lo que me hace disfrutar. Amén de que continúo aumentando eso que no me gusta.
 
Eso, me han dicho, significaría que vivo en una burbuja. Y puesto a considerarlo, creo que así es.
En mi burbuja todo es bello. Todo está bien.  Me siento bien. 
 
Si sólo viera o sintiera todo lo negativo, o el equivalente, si saliera de mi burbuja, seguro no me sintiera tan sana como me siento, no podría darle ánimos a mi hija, cuando algo la lastima, no podría "darle para adelante" a mis amigas que lo necesitan…simplemente no puedo darle la espalda a la filosofía de vida que me planteado y decidido vivir.
 
Recuerdo cuando muchos años ha, no sabía de esto, y simplemente, me dejaba envolver por las situaciones negativas que me tocaban vivir, y parecía increíble, amigas vivían similares y en nuestra relaciòn, nos retroalimentábamos mutuamente del sentir que esas situaciones nos provocaban … 
 
Luego me di cuenta que era como revolcarnos continuamente en el mismo barro, por decirlo de una forma muy gráfica. O como dar vueltas a la noria, sin hacer nada para salir de eso. No me hacía falta ni me hacía bien…
 
Luego tuve la bendiciòn de conocer y aplicar como "vivir en mi burbuja"! y no sólo me encantó, me hizo bien, y las situaciones fueron cambiando en forma positiva y eso creó fuerza en mi, aumentó mi FE, y lo más! pude ver como lo bueno atrae lo bueno.
 
Entonces, si bien es cierto que no existe el paraíso en la tierra, hago de cuenta que si! porque aún en las peores situaciones, siempre hay algo bueno para admirar…suena a que no, verdad? pero seguro si "miramos" bien, algo podía haber sido peor, hubiera dolido más…
 
Cómo era Guio? "No hay mal que por bien no venga", no?
 
Hasta la próxima! y ah! querida Concepciòn! recuerda ponerte los lentes con cristales rosados!!!! es una buena alternativa a vivir en la burbuja!
 
 
 

La loca de la casa…

 
En metafisica, así se le llama a la mente, comparándola a un caballo desbocado a quien debemos poner freno, dominar… Personalmente, estoy de acuerdo con este concepto. En este artículo muy interesante que también habla de "la loca de la casa" pero de otra forma y me pareciò muy interesante.
 
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Así le decía Teresa de Jesús a la imaginaciòn.
 
Sin embargo, de esa loca depende el resto de las potencias del alma, el desarrollo de la personalidad.
 
 
Decimos que somos animales racionales, pero de racionales, muy poco. La racionalidad la usamos en cosas, en artefactos, en temas que no nos atañen directamente. Pero vaya uno a szer racional con su pareja, o con un vecino, ese que pone la música a todo trapo, a las 2 de la mañana, y  no justamente dirigida por Herbert von Karajan.
 
No, jamás racionales. Siempre fantasiosos, imaginativos, emocionales.
 
Inclusive el más seco de los matemáticos trabaja con la imaginaciòn. Y el físico, y el químico.
 
La imaginaciòn es el motor que mueve todo lo demás. Nadie se enamoraría si no fuera por la imaginaciòn. Cosa que explicó muy bien Stendhal, diciendo que el amor era como esas ramitas que se introducen en ciertas cuevas de Salzburgo, y luego salen como con perlitas. Es un proceso de cristalizaciòn. Y eso es el amor. Tú no eres tú, sino el tú cristalizado en mi mente. De ahi nuestros problemas, porque no atendemos a la realidad del otro, sino a la imagen que hemos cristalizado del otro.
 
El universo del arte es el de la imaginaciòn.
La imaginaciòn supera la realidad inmediata y va en busca de otros horizontes, todos eventuales, todos posibles.
 
Lejos de ser irreal, la imaginaciòn es más real que la propia realidad, porque rompe los cercos de lo inmediatamente dado y propcura abarcar todas las posibilidades o potencialidades de la realidad, de lo aún no dado pero que puede darse.
 
En este respecto puede comprenderse la fórmula de Oscar Wilde: " La naturaleza imita al arte", en el sentido de que la naturaleza termina -tarde o temprano- realizando todas las formas fantásticas y aparentemente irreales que el arte da a luz.
 
En ese sentido también, sabido es por todos, bien puede decirse que Von Braun y las matematizadas computadoras imitan la imaginaciòn febril -y tan absurda en su tiempo, tan "irreal"- de Julio Verne.
 
El "Evangelio de San Juan" comienza afirmando: "En el principio era el Verbo". Serge Lifar tomó esta afirmaciòn y la transformó: "En el principio era la Danza". Y no es mucho lo que se ha cambiado o transformado. En realidad, equivalen en un mismo sentido: " En el principio era la Expresiòn". Arte es expresiòn-creación.
 
Por eso Dios es denominado también el Artí-fice.
 
A través del arte el hombre se expresa y se comunica. Se da en su propia expresiòn; se encuentra en la expresión ajena. Es el reino absoluto de la libertad.
 
Jaime Barylko
 
 

La utopía….

De regreso de algunos días de vacaciones, me encontré en mi bandeja con esto que copio a continuaciòn y que creo merece ser compartido….
 
El escritor uruguayo Eduardo Galeano recoge una historia
de un grupo de personas
que caminaban hacia una Utopia.
¿Y qué es un Utopía sino la Esperanza?
 
Se dijeron: "La Utopía se ve a diez pasos, vamos a caminar!"
Caminaron diez pasos, buscaron la Utopía y no la encontraron.
Entonces se miraron y convinieron en que la Utopía estaba
otros diez pasos delante de ellos.
Caminaron diez pasos más:
pero la Utopía tampoco estaba allí.
"Aún tenemos que caminar", pensaron;
se unieron y volvieron a andar otros diez pasos, y tampoco estaba.
Los empecinados en conseguir su Utopía
decidieron caminar un poco más:
pero tampoco la alcanzaron.
Caminaron varias series de diez pasos;
hasta que, cansado, alguien exclamó:
"Nunca vamos a llegar a la Utopía.
Para qué nos sirve esa Utopía?".
Y otro contesto:
"Quizá nunca lleguemos a la Utopía:
pero para eso sirve…
para caminar!"
 

Semana Santa….

Con tan diversos significados hoy….aqui en el sur, Semana de Turismo, Semana Criolla, Semana de la Vuelta Ciclista, Semana de la Cerveza.
 
En el Norte, Easter con conejos y huevitos…
 
No deberíamos olvidar EL verdadero significado… Pasión, Muerte y Resurreción de Nuestro Señor…
 

La Amistad, así con mayúsculas! fin

Ana Mª Romero Iribas sigue:

La interioridad

La amistad está también muy relacionada con la interioridad. Entre dos amigos ésta es más rica y sólida cuanta mayor sea la intimidad, la interioridad de cada uno de ellos. Hay quienes tienen un gran mundo interior; tienen mucho que decir porque son personas que integran en sí todo lo que hay a su paso: una frase que ha dicho en clase el catedrático, la actitud de tal o cual persona, la satisfacción de haber llegado al pico de la montaña, la crisis que le produce una situación difícil de trabajo, una novela que ha leído, los tirones de la madurez.

Así es como las personas se van enriqueciendo por dentro y como su interioridad cobra cada vez mayor volumen: integrando la experiencia, la vivencia personal y las de las otras personas. Aprendemos también a través de las vivencias de los demás, de la experiencia ajena. Quien está atento a su alrededor aprovecha todo intensamente.

Se puede aprender a sentir de un modo distinto al propio; se puede aprender a pensar de manera diferente a la que uno piensa; se puede aprender a valorar cosas que yo no valoro. Escuchar a las personas y tratar de ser ellas, nos permite conocer el mundo desde mil perspectivas diferentes a las nuestras. Y eso conlleva ampliación personal, crecimiento, enriquecimiento, altura, perspectiva y profundidad. La interioridad rica hace que la relación entre los amigos se amplíe. Una amiga me decía hace poco —hablando de otra persona— la satisfacción que le producía tratar con ella "porque es de esas personas que tienen algo que aportar".

El conocimiento que alimenta la intimidad es —una vez más— el que sabe mirar, sabe escuchar, sabe estar. La sola convivencia con las personas, o el mero estar junto a las cosas o entre las cosas (junto al mar rodeado de un bellísimo paisaje, o entre las obras magníficas del Louvre) no basta. Más de una vez las ratas habrán correteado por los pasillos del Louvre; sin embargo todavía no hemos tenido ocasión de encontrarlas embelesadas frente a la Venus de Milo, tras haber pasado frente a ella toda la noche. Para las personas, las que son capaces de ello, las cosas tienen una historia que contar, la naturaleza tiene algo que transmitir y todo lo que encuentran es capaz de darles un mensaje. El hombre con interioridad es capaz de ver sentido a todas las cosas; y en cierto modo de darles él mismo el sentido puesto que es él quien lo capta, lo descubre y —en ese sentido— lo crea, lo recrea. Por eso, forma parte del "tesoro" de la amistad tener amigos con un gran mundo interior.

La amistad de las personas es un regalo. El regalo es mayor cuanta mayor sea la interioridad y la intimidad compartida. Esta debe cuidarse y en ella juega un papel muy importante el saber mirar porque puede franquearnos el paso al alma del amigo. Una vez dentro, el mundo se abre ante nosotros de un modo desconocido y luminoso que provoca en nosotros muy diversos sentimientos (admiración, compasión, respeto, etc.), pero siempre el de "desear el bien del amigo, por el amigo mismo" (Aristóteles).

 

  

La Amistad, así con mayúsculas! 5

Ana Mª Romero Iribas sigue:

Amistad y silencio

La amistad se nutre más de la comunicación que del silencio. Sin embargo, el silencio es precisamente en algunos casos el medio de comunicación que utilizan los amigos: es necesario tanto saber estar en silencio como transmitir lo que uno lleva dentro.

Asistir al desvelamiento de un secreto, al desvelamiento de la intimidad de las personas, produce en el ser humano un enmudecimiento del espíritu, un sentimiento de gratitud por lo que se percibe como un don o regalo inmerecido, una impresión de estar pisando terreno sagrado. De hecho, todos podemos remitirnos a alguna ocasión en la que, en conversación íntima con un amigo, al acabar de escuchar, no hemos encontrado palabras adecuadas para decir nada. En esos casos, quizá la prueba de mayor gratitud o de "correspondencia" sea precisamente el silencio; un silencio, eso sí, cuajado de respuesta.

Hay veces en las que no se puede decir nada… porque las palabras lo estropean todo. Hay cosas que la única contestación que merecen o que exigen es el silencio; hay cosas con las que sólo puede mantenerse conversación en silencio. Porque o el lenguaje es limitado, o uno es limitado, o ambas cosas. Pero algunas cosas, si se expresan, se profanan. Así ocurre en las experiencias de encuentro: con un amigo, con un paisaje, una obra de arte. En esos momentos, pronunciar algo es mancharlo; hablar es romperlo. Algunas veces la comunicación con las cosas y también con las personas requiere como condición que haya silencio; solamente silencio. Y no un silencio para llenar, sino como medio de entendimiento.

Cuando se tiene la suerte de topar con alguien que tiene algo —poco o mucho— que decir; cuando se tiene la suerte de que esas personas te abran sus puertas y dejan que te asomes y penetres en su mundo interior, en la mayor parte de los casos sólo se puede contestar enmudeciendo. Y ese silencio quiere ser entonces un homenaje: la mayor muestra de agradecimiento y de admiración. Porque no se trata de un silencio vacío sino pletórico de contenido: no significa carencia sino plenitud.

El silencio es importante en la amistad. Estar con un amigo es también poder estar en silencio sin miedo a que éste tenga que romperse y sin sentir la necesidad perentoria de tener que llenarlo con palabras. No hay verdadera amistad entre dos amigos si no saben disfrutar y valorar su silencio. El silencio es en sí mismo un espacio y un tiempo para compartir. Rico de contenido y esencialmente valioso porque supone una íntima comunión de espíritus.

 

 

La Amistad, así con mayúsculas! 4

Ana Mª Romero Iribas

La morada del yo

Llegar a la intimidad del alma, al centro de la persona o sólo rozar su periferia, exige rodeos: rodeos que son esencialmente contemplación, escucha atenta y activa, mirada abierta y receptiva. Sólo cuando una persona percibe ese clima de confianza a su alrededor, es capaz de empezar a abrir las rendijas de su yo. Y a través esas rendijas pueden empezar a filtrarse los rayos de la luz que toda persona esconde. La intimidad, la interioridad es siempre luminosa en el sentido de iluminadora. Porque muestra siempre algo desconocido para quien no está allí dentro. No siempre será lo original y nuevo el qué diga esa persona pero sí el cómo ella lo vive. Esta es la llave que entregamos a nuestros amigos, y que hace que quedemos totalmente al descubierto: vulnerables, también.

Algunas veces, tras haber desnudado la intimidad del alma en conversación con la persona que nos ha inspirado esa confianza, uno siente el vértigo del miedo a romperse, a que le rompan, a que se burlen, a que no comprendan, al silencio indiferente o superficial. Hasta ahora, esos pensamientos, deseos, aspiraciones, miedos y preguntas más íntimas habían quedado dentro de nuestra alma. A veces nos angustiaban, otras nos elevaban, otras nos desbordaban por dentro de tal forma que había que expresarlos de algún modo (quién no ha cantado, llenado de piruetas su salón, compuesto una melodía o garrapateado un poema, historia o carta, por puro desbordamiento. Tanto no cabía dentro; fuera crecía, pero tenía más apoyos para ser sostenido, para ser vivido). Sin embargo, no dejaban de ser nuestros: los demás sólo poseían de ellos su cara externa, lo que era fruto de la superabundancia. Por lo demás, no habían sido escuchados por nadie hasta el final y sólo de vez en cuando abríamos a alguien una pequeña ventanita de nuestro interior, observando con atención la reacción del interlocutor ante aquello.

Pero, de repente, hemos encontrado alguien que ha provocado que primero quisiéramos abrir una ventanita y después otra, y otra… Luego le hemos pasado al interior de la casa, y —poco a poco— le hemos encendido todas las luces que había en ella, iluminando incluso rincones sucios, destartalados, rincones sin ordenar, o habitaciones llenas de trastos que no sabemos en dónde colocar. Le hemos enseñado el sillón de los sueños, frente a la ventana, y le hemos invitado a sentarse allí porque desde él puede conocerlos mejor. Le hemos presentado el rincón de los miedos, ese sí está a oscuras porque nos parece que la luz acabará por hacerlos crecer. Es un rincón siempre difícil de enseñar; se supone que de esos no tenemos, y nos cuidamos mucho de dejarlos salir. También le hemos pasado al cuarto de las preguntas; esa habitación está llena de frases sueltas, de pensamientos, de párrafos incluso y hasta de alguna página escrita. Pero sobre todo está lleno de interrogantes; es una habitación poblada de signos de interrogación que hemos ido recogiendo a lo largo de nuestra vida: por qué las relaciones humanas son tan complicadas, por qué hay personas que no miran hacia adentro, por qué las focas son más importantes que los países del Sur… Hay también un cuarto sin techo que mira directamente al sol, o al firmamento si es de noche. Ese es el cuarto de las aspiraciones grandes, el cuarto en el que respiro hondo, el cuarto al que hay que acudir siempre que hemos pasado un día entre mucho polvo, o mucho tiempo en el sillón. También ha conocido la buhardilla; allí no vamos demasiadas veces porque es donde están los pedazos rotos de nuestra vida y todavía nos cuesta mirarlos sin sentir dolor o pena.

Hay personas a las que paseamos por nuestra morada interior sin miedo alguno; es más, deseamos desde lo más íntimo de nuestro ser hacerlo. Sentimos desde muy hondo que apreciará, entenderá y comprenderá cada objeto que encuentre en ella. No le importarán los cacharros rotos, aunque tengamos la estantería llena de ellos; no querrá reírse de nuestras inquietudes: se le iluminará la mirada al conocerlas porque también ella las había sentido latir más de una vez. Le encantará que tengamos un sillón de sueños y un cuarto sin techo, y querrá saber qué nos dicen los astros por la noche y cómo es el vuelo de los pájaros que vemos pasar. Son personas que hacen que sintamos la necesidad de hacer crecer todo eso, de mostrárselo, de hacerlo vivir para ellas .

Esas personas son los amigos, el amigo: aquel con quien me atrevo a ser yo misma; sin restricciones y sin temores. Esa persona con la que puedo decir todo porque todo lo va a entender en su contexto; esa persona con la que puedo hablar en borrador: sin orden, sin hilazón, sin sentido algunas veces. Con rabia o ira otras, con desesperación, con alegría exultante, desvariando. Descubriendo todas las raíces de mi alma y sabiendo que en ningún momento se aprovechará de ello para arrancarme de mi lugar. "Y sabiendo que —como escribió alguien— "comprende esas contradicciones en mi naturaleza que llevarían a otros a juzgarme mal". Eso es un amigo.